
farolas desiertas.
Tus pies descalzos abrazaron
cual felinos hacia la presa,
tendido te miraba en silencio
ansiando tus besos.
En la tenue penumbra
pude presentir tu piel,
dorada de soles, húmeda de mar.
Cae el cielo nocturno
sobre tu pelo,
reflejo azul
quedó en tus ojos,
las sábanas por el suelo
contaban nuestra
historia de amor.